En el deporte profesional hay algo que siempre llama la atención. De vez en cuando aparecen deportistas que, cuando por edad deberían estar acercándose al final de su carrera, siguen compitiendo al máximo nivel.

Uno de los casos más extraordinarios es el de Tom Brady, considerado por muchos el mejor quarterback de la historia del fútbol americano. En un deporte extremadamente físico, donde la mayoría de jugadores se retiran bastante antes de los 35 años, Brady ganó la Super Bowl con 43 años, compitiendo contra rivales casi veinte años más jóvenes.

Algo parecido ocurre en otros deportes. Novak Djokovic sigue ganando torneos de Grand Slam con más de 35 años, Carlos Sainz senior continúa ganando el Dakar con más de 60 años, compitiendo contra pilotos décadas más jóvenes. Lionel Messi sigue metiendo golazos de muchísima clase. Fernando Alonso sigue siendo un referente en su disciplina.

No es casualidad. Con el paso de los años el físico puede cambiar, pero aparece algo que en el deporte es igual de valioso: la experiencia. El deportista veterano sabe el valor de la disciplina, dónde colocarse, cuándo acelerar y cuándo conservar energía, dónde puede aparecer el peligro y dónde no merece la pena desgastarse. Ha vivido muchas situaciones antes, ha cometido errores, ha aprendido de ellos y ahora toma decisiones con una claridad que muchas veces marca la diferencia.

La experiencia no elimina el esfuerzo, pero lo hace mucho más eficiente. En el emprendimiento por adquisición ocurre algo muy parecido.

No buscamos buenos searchers, buscamos operadores.

En muchos programas de search funds tradicionales el perfil habitual del emprendedor es alguien relativamente joven, con gran energía, una excelente formación y muchas ganas de construir algo propio. Ese modelo tiene muchas virtudes.

Pero también tiene un punto débil evidente: la verdadera dificultad no está solo en encontrar una empresa. La dificultad real aparece después, cuando toca operarla durante años, gestionar equipos, negociar con proveedores, enfrentarse a ciclos económicos, resolver tensiones de tesorería, gestionar clientes exigentes o atravesar momentos complejos del negocio. Por eso nuestro enfoque es diferente.

En Iberia NCA NF buscamos operadores, no solo buscadores.

Perfiles con quince o veinte años de experiencia profesional, personas que ya han tenido responsabilidad real sobre negocios, que han gestionado equipos, que han vivido crisis de mercado, que han tenido que ajustar presupuestos en entornos difíciles o resolver problemas de cadena de suministro cuando todo parecía complicarse.

Personas que han aprendido a negociar, a construir relaciones de confianza y a cumplir acuerdos. Porque en el mundo de las pymes, muchas veces, el valor de la palabra sigue siendo una parte fundamental del negocio.

 La búsqueda es importante, pero la gestión lo es mucho más

Encontrar una buena empresa es importante, sin duda. Pero la verdadera creación de valor llega después. Llega cuando el nuevo operador toma las riendas de la compañía, cuando se gana la confianza del equipo que lleva años trabajando allí, cuando entiende la cultura de la empresa, cuando mejora procesos, abre nuevos mercados o introduce disciplina financiera sin romper aquello que hacía valiosa a la compañía. Ese trabajo no se improvisa, se construye con experiencia.

Por eso nuestro proceso de selección pone tanto énfasis en perfiles con recorrido profesional real. No buscamos solamente talento brillante en entrevistas, buscamos personas que ya hayan vivido situaciones similares a las que encontrarán después. Porque dirigir una empresa no es un ejercicio teórico. Es una responsabilidad diaria.

Los grandes deportistas veteranos siguen rindiendo porque saben leer el juego antes que los demás. Saben anticiparse, leer dónde estarán los espacios, y cuándo merece la pena arriesgar y cuándo es mejor conservar energía.

Tom Brady no fue el quarterback más fuerte ni el más rápido de su generación. Pero fue, probablemente, el que mejor entendía el juego. En la gestión empresarial ocurre algo muy parecido.

Un operador con experiencia reconoce antes los problemas, interpreta mejor las señales del mercado, negocia con mejor criterio y toma decisiones con mayor perspectiva. Cuando hablamos de adquirir y dirigir empresas con décadas de historia, esa experiencia no es un lujo. Es una ventaja competitiva.

Muchas veces se habla del emprendimiento por adquisición como un modelo financiero. De múltiplos de compra, de apalancamiento, de crecimiento. Y lo es, pero el activo más importante sigue siendo la persona que se sienta en el despacho del CEO el día después de la adquisición. Por eso dedicamos tanto esfuerzo a seleccionar a los operadores adecuados.

Igual que en el deporte de élite, la experiencia no garantiza el éxito, pero aumenta enormemente las probabilidades de tomar las decisiones correctas cuando llegan los momentos importantes. Y en la gestión de una empresa, esos momentos llegan antes o después.

Ni que decir tiene que Fidel y yo nos encontramos absolutamente identificados con esta opinión 😉

Hasta la semana que viene.

Este es el botón mágico para decirnos adiós. No lo haremos fácil emocionalmente (aunque técnicamente lo sea). Te vamos a echar de menos, como en toda buena familia.
Y si un día decides volver, aquí estaremos, con los brazos abiertos y el café recién hecho.
Gracias por habernos acompañado!!!!

Por el contrario, este el botón maravilloso y extraordinario para que se puedan suscribir amigos y conocidos.

Nos vemos en el siguiente capitulo.

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